Este semestre, personas mayores se integraron a cursos regulares del Instituto de Estética UC, compartiendo aulas, lecturas y discusiones junto a estudiantes de pregrado. La iniciativa busca promover el aprendizaje a lo largo de la vida y generar espacios de encuentro entre distintas generaciones.
Volver a estudiar después de años puede ser una oportunidad para retomar intereses, ejercitar el pensamiento y encontrarse con nuevas perspectivas. Esa es parte de la experiencia que este semestre están viviendo las personas mayores que participan en Aulas con Trayectoria, una nueva iniciativa en la UC que les permite integrarse a cursos regulares de pregrado.
Liderado por la Vicerrectoría Académica, en colaboración con el Programa Adulto Mayor UC, perteneciente al Centro UC de Estudios de Vejez y Envejecimiento (CEVE), el programa busca favorecer el encuentro intergeneracional y el aprendizaje recíproco entre estudiantes de pregrado y personas mayores.
En el Instituto de Estética UC, la iniciativa contempla los cursos Estética Literaria, dictado por la profesora Lorena Amaro, y Crónica de las artes visuales en Chile, a cargo del profesor y artista visual Gaspar Galaz.
Para quienes participan, la experiencia también representa la posibilidad de volver a vincularse con el estudio desde nuevos intereses. Maritza Villano, participante de Crónica de las artes visuales en Chile, cuenta que esta es su primera experiencia de este tipo y que llegó a ella recientemente, tras jubilarse. Para ella, volver a las aulas ha significado “volver a trabajar el tema del análisis, la crítica, volver a trabajar con el pensamiento. Todo es un aporte, porque obviamente el profesor, los estudiantes, los comentarios, nos permiten también ir manteniendo una mente más amplia y poder mantenerse un poco más activa”, explica.
Sandra Rojas, quien también participa en el curso, destaca la posibilidad de volver a la universidad sin tener que comprometerse con un programa de mayor extensión. “A mí me parece muy buena idea que uno pueda tomar un ramo y no tenga que hacer el diplomado y el magíster”, comenta. Para ella, la iniciativa permite “venir un día, compartir, actualizarse o volver a retomar cosas”, valorando especialmente “la conversación, la interacción, mantenerse vigente cuando uno ya no está trabajando”.
Un aprendizaje en ambas direcciones
Para Lorena Amaro, el valor de esta experiencia está precisamente en la posibilidad de generar un diálogo entre generaciones. “Considero que el programa ofrece un espacio para experimentar y aprender del diálogo intergeneracional”, señala.
En Estética Literaria, explica, el encuentro resulta especialmente enriquecedor, ya que las distintas perspectivas sobre la literatura y el valor de las obras pueden abrir nuevas conversaciones. “Cada uno aporta en sus lecturas un bagaje que es precioso y creo que la escucha es la mejor forma de compartir de la literatura”, afirma.
La académica destaca que el aprendizaje ocurre en ambas direcciones: “Mientras las personas mayores llegan con una larga experiencia profesional y como lectores, los estudiantes más jóvenes pueden acercarlas a cuestiones de la contemporaneidad a las que quizás no tendrían acceso sin este nuevo paso por la universidad”.
Para la profesora, esta experiencia también profundiza una característica que históricamente ha estado presente en el Instituto de Estética: la convivencia de estudiantes provenientes de distintas disciplinas y trayectorias formativas. “Siempre ha sido un lugar en que confluyen estudiantes de pregrado, que hacen carreras paralelas, y personas que ya vienen con otras formaciones, generando ricos diálogos interdisciplinarios e intergeneracionales”, explica.
Así, Aulas con Trayectoria suma una nueva dimensión a ese encuentro, convirtiendo las distintas experiencias y trayectorias de quienes participan en un recurso para el aprendizaje compartido.