INSTITUTO DE ESTÉTICA

Filosofía china para el siglo XXI: ciclo internacional reunió a especialistas de América, Europa, China y EE.UU.

Durante los días 18 y 19 de diciembre, el Instituto Interdisciplinario de Estética UC realizó el ciclo de actividades Filosofía china para el siglo XXI, una instancia académica que reunió a investigadoras e investigadores de América Latina, Europa, China y Estados Unidos para reflexionar sobre la vigencia contemporánea del pensamiento chino clásico, con especial énfasis en el yinyang, el daoísmo y los desafíos de la traducción filosófica intercultural.

DSC00488Ciclo de charlas Filosofía china para el siglo XXI

El ciclo fue organizado por Manuel Rivera Espinoza, investigador postdoctoral FONDECYT del Instituto Interdisciplinario de Estética UC, en conjunto con el Núcleo Milenio ICLAC, el Centro UC de Estudios Asiáticos, el Programa de Estudios de la Religión UC y el Centro Latinoamericano de Estudios sobre China de la Universidad Andrés Bello. Las actividades se desarrollaron en el Campus Oriente UC, el Campus San Joaquín UC y el Campus Antonio Varas de la UNAB, y consistieron en el lanzamiento del libro Yinyang: la Vía del Cielo y la Tierra, de Robin R. Wang, un conversatorio en torno al libro y una conferencia internacional.

Para Manuel Rivera,  el ciclo buscó cuestionar las lecturas que relegan la filosofía china al pasado o a enfoques reduccionistas: “Usualmente se piensa la filosofía china ya sea como algo vetusto o como algo cuya contemporaneidad se reduce a un misticismo New Age. El ciclo, empero, ha demostrado que la actualidad de la tradición filosófica china, y particularmente daoísta, supera con creces esas dos lecturas, abarcando ámbitos tan variados como la política, la ética, la ecología, etc.”.

Yinyang: la vía del Cielo y la Tierra

La jornada del jueves 18 de diciembre comenzó con el lanzamiento del libro Yinyang: la Vía del Cielo y la Tierra, de la filósofa Robin R. Wang (Loyola Marymount University), publicado por el Instituto Interdisciplinario de Estética UC y traducido por Manuel Rivera Espinoza. La actividad incluyó presentaciones sobre el proyecto editorial del Instituto, reflexiones en torno a la sensibilidad en la traducción filosófica y una exposición sobre los criterios, dificultades y decisiones involucradas en la traducción de textos clásicos chinos al español por parte del traductor.

En su charla magistral, Why Yinyang?, la profesora Wang abordó el yinyang como un principio relacional que permite pensar la coexistencia, la transformación y la interdependencia más allá de esquemas dualistas, subrayando su pertinencia para comprender problemáticas contemporáneas como la crisis ecológica, la innovación tecnológica y las relaciones humanas.

La jornada continuó con un conversatorio internacional organizado junto al Núcleo Milenio ICLAC, que reunió a los especialistas Livia Kohn, Thomas Michael, Robin Wang, Claudia Lira, José Miguel Vidal, María Elvira Ríos, Julieta Herrera, Matheus da Costa, Juan Carlos Flores y Filippo Costantini, en un diálogo abierto sobre filosofía china, traducción, religión y proyecciones futuras del campo.

Daoísmo contemporáneo y desafíos del presente

El viernes 19 de diciembre, el ciclo continuó con la conferencia internacional Daoísmo contemporáneo: perspectivas filosóficas y religiosas, con ponencias que abordaron temas como el humor filosófico en el Zhuangzi, la ontología relacional, la ecología emocional, la biomímesis, la fenomenología intercultural y las nuevas religiones daoístas.

Las exposiciones abordaron el pensamiento clásico chino en relación con debates actuales sobre crisis climática, multipolaridad geopolítica, espiritualidad, ética y modos alternativos de conocimiento, destacando la capacidad del daoísmo para ofrecer marcos conceptuales no extractivistas, relacionales y situados.

Desde esta perspectiva, Rivera subraya que el pensamiento chino -y en particular el daoísmo- no propone soluciones universales ni doctrinas cerradas: “El daoísmo suele resumirse con fórmulas como filosofía de la correlación, la relacionalidad o el ‘pensar en procesos’. Si bien tales descripciones son correctas, limitarse a ellas corre el riesgo de empobrecer su valor filosófico. En particular, es menester recalcar que en los autores taoístas esas ideas no funcionan como verdades universales aplicables de forma mecánica, sino como llamadas a desconfiar de marcos rígidos, clasificaciones definitivas y soluciones únicas: el dao no es un principio que se pueda poseer de manera definitiva (dao ke dao fei chang dao 道可道非常道), sino un camino que se recorre; y cuando las palabras se petrifican en doctrina dejan de orientar y pasan a ser un impedimento”.

En esa línea, agrega que los textos y pensadores taoístas invitan a una atención situada y contextual: “Los textos y pensadores taoístas nos empujan a tratar cualquier asunto desde conceptos que se escapan a las categorías habituales. Plantean, por ejemplo, que no hay recetas finales ni doctrinas absolutas para resolver nuestros problemas, y que por eso lo decisivo es atender a los contextos concretos en que nos encontramos (...) por ejemplo, aplicado a la crisis climática, un enfoque taoísta evitaría imponer soluciones globales y rígidas (tipo COP20) y, en cambio, promovería el cultivo de una sensibilidad hacia la naturaleza inmediata: escucharla, recorrerla, sentirla, vivirla, olerla y tocarla. Sólo desde esa experiencia y esa mirada situadas se podría forjar una relación más armónica y respetuosa con el entorno; sin ella, cualquier discurso, política o reglamento quedaría reducido a un cascarón vacío”. 

El ciclo concluyó con la charla magistral de Livia Kohn (Universidad de Boston), dedicada a las nuevas configuraciones religiosas del daoísmo en Asia contemporánea, y con una reflexión colectiva sobre el lugar de la filosofía china en los debates filosóficos globales del siglo XXI.

Con este ciclo, el Instituto Interdisciplinario de Estética UC consolida una línea de trabajo en filosofía intercultural y estudios del pensamiento asiático, articulando investigación, publicaciones académicas y redes internacionales, reafirmando el compromiso del Instituto con enfoques que cuestionan los marcos occidentales tradicionales y abren el campo estético-filosófico a otras genealogías del pensamiento y de la sensibilidad.